Qué hacer si te despiden

Qué hacer si te despiden

Recibir un despido suele generar nervios, dudas y preocupación, especialmente cuando no se conoce bien qué pasos seguir o qué derechos existen.

Muchas personas no saben qué hacer en ese momento, si deben firmar documentos, si tienen derecho a indemnización o cómo afecta el despido al paro.

Aunque cada situación laboral puede ser diferente, conocer algunos pasos básicos puede ayudar a evitar errores importantes.

En esta guía explicamos qué hacer si te despiden, qué documentos revisar, qué derechos existen y cómo actuar durante los primeros días tras la finalización del trabajo.


Uno de los errores más frecuentes tras recibir un despido es actuar de forma impulsiva sin revisar correctamente la documentación o sin entender exactamente qué está ocurriendo.

Es normal sentirse preocupado, enfadado o nervioso, especialmente si el despido llega de forma inesperada. Sin embargo, intentar mantener la calma suele ser importante para evitar decisiones precipitadas.

Lo recomendable es:

  • leer toda la documentación con tranquilidad,
  • pedir copia de los documentos,
  • no firmar rápidamente sin revisar,
  • guardar cualquier comunicación relacionada con el despido.

En muchos casos, disponer de toda la información desde el principio ayuda a entender mejor la situación y a detectar posibles errores o dudas.


La carta de despido es uno de los documentos más importantes en este proceso.

En ella suelen aparecer aspectos relevantes como:

  • la fecha del despido,
  • el motivo alegado por la empresa,
  • el tipo de despido,
  • la fecha de efectos,
  • otra información relacionada con la finalización del contrato.

Revisar bien este documento es fundamental porque puede influir posteriormente en aspectos como:

  • indemnización,
  • reclamaciones,
  • acceso al paro,
  • posibles errores de procedimiento.

No todos los despidos funcionan igual. Por ejemplo, existen diferencias entre:

  • despido objetivo,
  • despido disciplinario,
  • despido improcedente,
  • fin de contrato temporal.

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Comprobar el finiquito

Muchas personas firman documentos rápidamente por presión, nervios o desconocimiento.

Sin embargo, lo más recomendable suele ser leer cuidadosamente cualquier documento antes de firmarlo.

Firmar no siempre significa necesariamente estar de acuerdo con todo el contenido, pero conviene entender exactamente qué se está firmando.

En algunos casos, algunas personas utilizan expresiones como “no conforme” cuando existen dudas sobre:

  • las cantidades,
  • el motivo del despido,
  • la fecha,
  • o cualquier otra circunstancia.

Lo importante es evitar firmar documentación sin revisarla mínimamente o sin conservar copia.


El finiquito recoge las cantidades pendientes relacionadas con el trabajo realizado hasta la fecha de finalización de la relación laboral.

Por eso es importante comprobar si aparecen correctamente conceptos como:

  • salario pendiente,
  • vacaciones no disfrutadas,
  • pagas extra pendientes,
  • horas extra no abonadas,
  • otros conceptos salariales.

Muchas personas confunden el finiquito con la indemnización, aunque no son lo mismo.

Incluso en casos donde no existe indemnización, normalmente sí puede existir finiquito.

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No todos los despidos generan derecho a indemnización, ya que depende del tipo de despido y de la situación concreta.

Por ejemplo:

  • algunos despidos sí incluyen indemnización,
  • otros pueden no incluirla,
  • y en algunos casos puede discutirse si corresponde una cantidad mayor.

La indemnización suele calcularse teniendo en cuenta factores como:

  • antigüedad,
  • salario,
  • tipo de contrato,
  • causa del despido.

Por eso conviene revisar cuidadosamente la documentación y comprobar si aparece reflejada alguna compensación económica.

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Calculadora de indemnización por despido

Qué hacer si no estás de acuerdo con el despido

Cuando finaliza la relación laboral, conviene guardar y solicitar toda la documentación posible.

Algunos documentos importantes suelen ser:

  • carta de despido,
  • certificado de empresa,
  • nóminas recientes,
  • contrato de trabajo,
  • copia de documentos firmados,
  • justificantes de pago.

Esta documentación puede resultar necesaria posteriormente para:

  • solicitar el paro,
  • revisar cantidades,
  • realizar reclamaciones,
  • acreditar cotizaciones o antigüedad.

Guardar copias desde el primer momento suele evitar muchos problemas más adelante.


En muchos casos sí es posible cobrar el paro tras un despido, siempre que se cumplan los requisitos de cotización y situación legal de desempleo.

Normalmente, cuando el despido no depende de una baja voluntaria del trabajador, puede existir acceso a la prestación por desempleo.

Sin embargo, la situación concreta puede variar según:

  • tipo de contrato,
  • cotizaciones acumuladas,
  • motivo de finalización,
  • situación laboral anterior.

Por eso conviene revisar bien la documentación y comprobar los requisitos necesarios.

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¿Quién tiene derecho a cobrar el paro?


No todas las personas están conformes con la decisión de la empresa o con las condiciones del despido.

En algunos casos pueden existir dudas relacionadas con:

  • la causa alegada,
  • la indemnización,
  • errores de procedimiento,
  • cantidades incorrectas,
  • posibles irregularidades.

Cuando esto ocurre, suele ser recomendable:

  • revisar toda la documentación,
  • conservar pruebas,
  • informarse bien sobre la situación,
  • actuar dentro de los plazos correspondientes.

Existen procedimientos de reclamación y conciliación en determinadas situaciones, aunque cada caso puede ser diferente.


Una de las confusiones más habituales tras un despido es pensar que finiquito e indemnización son exactamente lo mismo.

En realidad son conceptos distintos.

El finiquito corresponde a cantidades pendientes relacionadas con el trabajo ya realizado, mientras que la indemnización es una compensación económica que puede existir en determinados tipos de despido.

Por ejemplo:

  • vacaciones pendientes → finiquito,
  • salario no cobrado → finiquito,
  • compensación por despido improcedente → indemnización.

Una persona puede cobrar ambas cosas o solamente una de ellas, dependiendo del caso.


Uno de los errores más frecuentes es firmar documentos sin revisarlos correctamente o sin conservar copia.

También es habitual:

  • no guardar la carta de despido,
  • no revisar el finiquito,
  • confundir indemnización y finiquito,
  • dejar pasar plazos importantes,
  • no comprobar si existe derecho al paro.

Muchas veces los problemas aparecen días después, cuando resulta más difícil reunir documentación o aclarar ciertos detalles.

Revisar si existe indemnización

Tras un despido, suele ser recomendable actuar con calma y mantener toda la documentación organizada.

Algunos consejos útiles son:

  • guardar copias de todos los documentos,
  • revisar cantidades antes de firmar,
  • conservar nóminas y contrato,
  • leer bien la carta de despido,
  • informarse antes de tomar decisiones rápidas.

También puede ser útil anotar fechas importantes relacionadas con el despido y con posibles trámites posteriores.


En algunos casos sí puede ser recomendable reclamar o revisar más a fondo la situación, especialmente cuando existen dudas importantes sobre:

  • indemnización,
  • procedimiento,
  • cantidades,
  • tipo de despido.

Sin embargo, cada situación laboral es diferente y conviene valorar las circunstancias concretas antes de tomar decisiones.

Por eso muchas personas prefieren primero informarse bien y revisar toda la documentación antes de iniciar cualquier reclamación.

Un despido puede generar muchas dudas e incertidumbre, pero conocer los pasos básicos y revisar correctamente la documentación puede ayudar a proteger mejor los derechos laborales.

Actuar con calma, conservar pruebas e informarse correctamente suele ser muy importante para evitar errores y entender mejor las opciones disponibles tras la finalización del trabajo.

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