
Cuando una persona abre tu app por primera vez, todavía no sabe si le va a servir.
No conoce las funciones.
No sabe dónde pulsar.
No entiende qué parte es gratuita.
Y tampoco tiene paciencia para investigar durante varios minutos.
Por eso, los primeros segundos son tan importantes.
El onboarding, la pantalla principal y la experiencia de usuario forman el recorrido inicial de la app. Si ese recorrido es claro, la persona entiende el valor y empieza a usarla. Si es confuso, probablemente cierre la app y no vuelva.
En este capítulo veremos cómo guiar al usuario desde el primer momento, cómo diseñar una pantalla principal fácil de entender y cómo crear una experiencia sencilla que no obligue a pensar demasiado.
El método de referencia del curso da mucha importancia a esta secuencia inicial: presentar el beneficio de la app, conseguir una pequeña interacción del usuario y llevarlo después hacia la función principal o la oferta premium.
Qué significa experiencia de usuario
La experiencia de usuario es todo lo que una persona siente y entiende mientras utiliza la app.
No se limita al aspecto visual.
También incluye:
- si la app se entiende rápido
- si los botones hacen lo que prometen
- si las pantallas cargan correctamente
- si es fácil volver atrás
- si los textos son claros
- si los permisos se piden en el momento adecuado
- si los errores están bien explicados
- si el usuario consigue el resultado esperado
- si la monetización resulta comprensible
Una app puede tener colores bonitos y una experiencia mala.
Por ejemplo, si el usuario no encuentra el botón principal, si pierde sus datos o si aparece una pantalla de pago que no puede cerrar sin entender nada, la experiencia será negativa.
El objetivo es que utilizar la app resulte natural.
El recorrido inicial de una app
Un recorrido inicial sencillo puede seguir este orden:
- Pantalla de lanzamiento.
- Onboarding.
- Pequeña personalización o interacción.
- Presentación de la opción premium, si corresponde.
- Pantalla principal.
- Primera acción útil.
- Resultado claro.
No todas las apps necesitan seguir exactamente este orden.
Una herramienta muy sencilla podría abrir directamente en la pantalla principal. Una app más personalizada puede necesitar varias preguntas antes de empezar.
Lo importante es que cada paso tenga una función.
No añadas pantallas solo porque otras apps las tienen.

La pantalla de lanzamiento
La pantalla de lanzamiento es lo primero que aparece mientras la app termina de abrirse.
Suele mostrar:
- logotipo
- nombre de la app
- color de fondo
- símbolo sencillo de la marca
Debe ser simple y rápida.
No es una pantalla para explicar funciones ni mostrar ofertas. Su objetivo es evitar que el usuario vea una pantalla vacía mientras la app arranca y reforzar la identidad visual.
Conviene que use los mismos colores y estilo que el resto de la aplicación.
Si la pantalla de lanzamiento es azul y moderna, pero después la app tiene colores y tipografías completamente diferentes, se pierde coherencia.
Qué es el onboarding
El onboarding es el recorrido de bienvenida que aparece normalmente durante el primer uso.
Puede consistir en:
- una sola pantalla
- varias diapositivas
- algunas preguntas
- selección de objetivos
- breve demostración
- configuración inicial
Su función principal es ayudar al usuario a entender:
- qué hace la app
- qué beneficio obtiene
- cómo puede usarla
- por qué le merece la pena continuar
No debería convertirse en un manual largo.
La persona acaba de descargar la app. Quiere probarla, no estudiar un curso antes de usarla.
Cuántas pantallas debería tener
Para una primera app sencilla, entre una y tres pantallas suele ser suficiente.
Una estructura de tres pantallas podría ser:
Primera pantalla: beneficio principal
Organiza tus sesiones de estudio
Registra tu tiempo y mantén una rutina más constante.
Segunda pantalla: resultado visible
Comprueba cómo avanzas
Consulta tus horas, objetivos y progreso semanal.
Tercera pantalla: función adicional
Mantén el hábito
Activa recordatorios para no olvidar tus sesiones.
Botón final:
Empezar
Cada pantalla comunica una idea.
No intentes explicar cinco funciones distintas en la misma diapositiva.

Habla de beneficios, no de tecnología
El onboarding no debería centrarse en cómo está construida la app.
Al usuario normalmente no le importa que uses SwiftUI, almacenamiento local o una API moderna.
Le importa el resultado.
En vez de:
“Sistema inteligente con almacenamiento y seguimiento personalizado.”
Mejor:
“Consulta tu progreso cuando lo necesites.”
En vez de:
“Generación de contenido mediante inteligencia artificial.”
Mejor:
“Consigue ideas en segundos cuando no sepas qué publicar.”
En vez de:
“Notificaciones configurables.”
Mejor:
“Recibe un aviso para no olvidar tus objetivos.”
La tecnología hace posible la función. El beneficio explica por qué importa.
Un onboarding no debe hacer promesas exageradas
Evita frases como:
- “Cambia tu vida en siete días”
- “Gana dinero sin esfuerzo”
- “Consigue resultados garantizados”
- “La única app que necesitas”
- “Transformación asegurada”
Además de sonar poco creíbles, pueden generar expectativas que la app no cumplirá.
Es mejor utilizar mensajes concretos y realistas:
- “Organiza tus tareas con menos esfuerzo”
- “Lleva un control sencillo de tus gastos”
- “Encuentra ideas cuando te quedes en blanco”
- “Consulta tu progreso diario”
- “Crea una rutina adaptada a ti”
Una promesa moderada pero cumplida genera más confianza que una promesa espectacular y vacía.
Cuándo personalizar la experiencia
Algunas apps mejoran su utilidad si hacen una o dos preguntas antes de empezar.
Por ejemplo:
- objetivo principal
- nivel de experiencia
- tipo de negocio
- frecuencia de uso
- tema de interés
- horario preferido
- categoría favorita
Imagina una app para generar ideas de contenido.
Podría preguntar:
¿Qué tipo de negocio tienes?
- restaurante
- peluquería
- tienda
- profesional independiente
- otro
Después:
¿Qué quieres conseguir?
- atraer clientes
- explicar servicios
- mostrar productos
- generar confianza
Con estas respuestas, la app puede ofrecer resultados más relevantes.
Además, el usuario siente que la experiencia está adaptada a su situación.

No hagas demasiadas preguntas
La personalización puede ayudar, pero también puede cansar.
Evita formularios largos antes de que el usuario haya visto el valor de la app.
Para empezar, pide solo lo imprescindible.
Una buena regla es esta:
si una pregunta no cambia la experiencia de forma útil, no la hagas.
No necesitas saber la edad, ciudad, profesión y diez preferencias del usuario si la app puede funcionar sin esos datos.
Cuantos más pasos añadas, mayor será la posibilidad de abandono.
Cuándo pedir permisos
Las apps pueden necesitar permisos para:
- enviar notificaciones
- acceder a fotografías
- usar la cámara
- utilizar el micrófono
- consultar la ubicación
- acceder a contactos
No conviene pedir todos los permisos al abrir la app por primera vez.
El usuario necesita entender por qué son necesarios.
Por ejemplo, en una app de recordatorios, tiene sentido explicar primero:
Activa los avisos para no olvidar tus sesiones de estudio.
Después se muestra el permiso de notificaciones.
Eso resulta más comprensible que lanzar una ventana del sistema sin contexto.
Pide cada permiso justo antes de usar la función relacionada.
La primera interacción importa
Antes de mostrar una oferta de pago, puede ser útil que el usuario realice una pequeña acción.
Por ejemplo:
- elegir un objetivo
- seleccionar una categoría
- escribir una respuesta
- crear un primer hábito
- indicar su tipo de negocio
- configurar un recordatorio
Esta pequeña interacción tiene dos ventajas.
Primero, ayuda a personalizar la app.
Segundo, hace que el usuario participe en el proceso y entienda mejor para qué sirve.
El documento base muestra ejemplos de apps que piden información o preferencias antes de presentar la siguiente parte de la experiencia.
No hace falta crear un cuestionario complicado. Una sola decisión útil puede ser suficiente.
Cómo debe ser la pantalla principal
La pantalla principal es el centro de la aplicación.
Debe mostrar con claridad qué puede hacer el usuario ahora.
Una buena pantalla principal suele incluir:
- título o saludo
- información importante
- acción principal
- contenido reciente
- accesos secundarios
- entrada a ajustes o premium
La prioridad debe estar clara.
Si todo parece igual de importante, el usuario no sabrá dónde pulsar.
La acción principal debe destacar por tamaño, posición, color o texto.
Ejemplo de pantalla principal para una app de estudio
Podría tener esta estructura:
Parte superior
Buenas tardes
Hoy llevas 45 minutos de estudio.
Zona central
Objetivo diario: 2 horas
Barra de progreso
Acción principal
Iniciar sesión de estudio
Parte inferior
- historial
- estadísticas
- ajustes
Nada de esto necesita ser complicado.
La persona entra y entiende rápidamente cuánto lleva y qué puede hacer a continuación.
Ejemplo de pantalla principal para una app con IA
Una app para generar ideas de vídeos podría mostrar:
Encabezado
¿Qué quieres crear hoy?
Selecciones
Tipo de negocio
Objetivo del contenido
Acción principal
Generar ideas
Debajo
Últimas ideas guardadas
La persona ve el camino completo sin tener que recorrer varios menús.
Muestra primero lo más importante
La parte superior de la pantalla tiene más visibilidad.
Coloca ahí la información que ayude a actuar:
- progreso diario
- resultado principal
- botón de creación
- tarea pendiente
- buscador
- resumen
Deja elementos secundarios para zonas menos destacadas:
- términos
- contacto
- información de cuenta
- restaurar compras
- opciones avanzadas
Una pantalla principal no debería comportarse como un cajón donde se guarda todo.
Evita los estados vacíos sin explicación
Cuando el usuario todavía no ha creado nada, una lista vacía puede parecer un error.
Por ejemplo, una app de gastos recién instalada no tendrá movimientos. En vez de mostrar una pantalla en blanco, explica qué debe hacer.
Podrías escribir:
Todavía no has registrado ningún gasto
Añade el primero para empezar a controlar tu mes.
Botón:
Añadir gasto
A esto se le suele llamar estado vacío.
Un buen estado vacío guía al usuario y le muestra el siguiente paso.
También puedes usarlo para:
- explicar el beneficio
- mostrar un ejemplo
- animar a crear el primer elemento
- señalar la acción principal
La primera acción debe ser fácil
La primera tarea que realiza el usuario debería requerir poco esfuerzo.
Por ejemplo:
- crear un hábito
- registrar un gasto
- generar una idea
- iniciar un temporizador
- guardar un favorito
- hacer un cálculo
No empieces pidiendo una configuración enorme.
Cuanto antes consiga un resultado, antes entenderá el valor.
Una secuencia útil es:
acción sencilla → resultado visible → siguiente recomendación
Por ejemplo:
- El usuario elige su tipo de negocio.
- Pulsa “Generar ideas”.
- Recibe cinco propuestas.
- Puede guardar una o desbloquear más opciones.
La utilidad aparece pronto.
Confirma las acciones importantes
Cuando el usuario hace algo, la app debe responder.
Por ejemplo:
- “Gasto guardado”
- “Hábito completado”
- “Idea añadida a favoritos”
- “Recordatorio activado”
- “Resultado copiado”
- “Compra restaurada”
Esta respuesta puede aparecer como:
- pequeño mensaje
- cambio visual
- animación breve
- icono de confirmación
- actualización inmediata de la pantalla
Si el usuario pulsa un botón y no ocurre nada visible, puede pensar que la app no funciona.
Explica los errores con claridad
Los errores ocurrirán.
Puede fallar internet.
Puede faltar información.
Puede agotarse un límite.
Puede producirse un problema con una API.
No muestres mensajes técnicos como:
“Error 401”
“Request failed”
“Unexpected nil value”
Esos mensajes no ayudan a una persona normal.
Mejor:
No hemos podido generar el resultado
Comprueba tu conexión e inténtalo de nuevo.
O:
Falta información
Escribe una breve descripción antes de continuar.
Un buen mensaje de error debe decir:
- qué ha ocurrido
- qué puede hacer el usuario
- cómo intentarlo de nuevo
La persona debe poder moverse sin miedo a perderse.
Usa opciones claras como:
- Inicio
- Historial
- Favoritos
- Progreso
- Ajustes
Para una app sencilla, una barra inferior puede servir si hay entre tres y cinco secciones importantes.
También puedes usar navegación mediante botones cuando el recorrido sea más lineal.
Evita menús dentro de menús.
Cuantas más capas tenga la navegación, más fácil será que el usuario se confunda.
Permite volver atrás
Parece obvio, pero es importante.
Si una persona entra en una pantalla de detalle, ajustes o compra, debe saber cómo salir.
Utiliza:
- botón de volver
- botón de cerrar
- gesto estándar de navegación
- pestaña de inicio
No bloquees a la persona en una pantalla.
Esto es especialmente importante en:
- onboarding
- pantalla premium
- edición de datos
- formularios
- resultados
Una experiencia que parece atraparte genera rechazo.
La monetización forma parte de la experiencia de usuario.
No debe parecer añadida a última hora.
Si la versión premium desbloquea ventajas, esas ventajas deben estar conectadas con la utilidad principal.
Por ejemplo:
App de hábitos:
- más hábitos
- estadísticas
- recordatorios avanzados
App de IA:
- más generaciones
- historial
- plantillas especiales
App de estudio:
- objetivos semanales
- informes completos
- historial ampliado
No tiene sentido bloquear funciones básicas necesarias para comprobar si la app funciona.
La persona debe poder entender el valor antes de decidir.
Cuándo mostrar la pantalla de pago
No existe una regla universal.
Puedes probar distintos momentos:
- después del onboarding
- después de la primera personalización
- al intentar usar una función premium
- al alcanzar un límite gratuito
- desde un botón visible de mejora
- después de obtener un primer resultado
Cada opción tiene ventajas e inconvenientes.
Mostrarla pronto asegura que todo el mundo conoce la oferta, pero puede provocar rechazo si todavía no se ha demostrado valor.
Mostrarla más tarde puede resultar más natural, aunque algunos usuarios quizá no lleguen hasta ella.
Para una primera app, una opción equilibrada puede ser:
- explicar el beneficio
- permitir una primera interacción
- presentar la opción premium de forma clara
- ofrecer continuar con una versión gratuita limitada
Después podrás medir y ajustar.
No conviertas cada pantalla en una venta
La app debe recordar que existe una versión premium, pero sin resultar pesada.
Puedes incluir:
- botón “Mejorar a premium”
- pequeño icono de corona
- función bloqueada con explicación
- aviso al alcanzar un límite
- sección premium en ajustes
Evita:
- ventanas constantes
- mensajes agresivos
- cuenta atrás falsa
- precios poco claros
- botones de cierre escondidos
- promesas exageradas
La presión puede producir alguna compra, pero también puede generar malas reseñas y desinstalaciones.
Un negocio sostenible necesita confianza.
La velocidad también forma parte de la experiencia
Una app lenta parece peor de lo que es.
Aunque no puedas controlar todos los tiempos, intenta:
- evitar cargas innecesarias
- mostrar un indicador cuando se espera
- no congelar la pantalla
- comprimir imágenes
- cargar solo lo necesario
- probar con conexiones normales
En una función de IA, por ejemplo, el resultado puede tardar.
En vez de dejar la pantalla inmóvil, muestra algo como:
Estamos preparando tus ideas…
También puedes añadir una animación sencilla.
La espera se siente menos larga cuando el usuario sabe que el proceso sigue funcionando.
Guarda el progreso cuando tenga sentido
Una mala experiencia es perder lo que ya se ha creado.
Si la app permite:
- escribir textos
- registrar gastos
- crear hábitos
- guardar favoritos
- generar resultados
- configurar objetivos
Conviene pensar cómo conservar esos datos.
Para una primera app, muchas cosas pueden guardarse localmente en el dispositivo.
Más adelante podrías añadir sincronización en la nube.
Lo importante es que el usuario no tenga que empezar de cero cada vez que abre la aplicación.
La accesibilidad mejora la app para todos
Aunque seas principiante, puedes aplicar algunas reglas básicas:
- texto con buen tamaño
- contraste suficiente
- botones fáciles de pulsar
- no depender solo del color
- etiquetas claras
- evitar párrafos pequeños
- dejar espacio entre elementos
Por ejemplo, no marques un error solo con color rojo. Añade también un icono o un texto.
No uses texto gris muy claro sobre fondo blanco.
Una app fácil de leer y tocar resulta más cómoda para todo el mundo.
Prueba el recorrido completo
No pruebes solamente pantallas aisladas.
Haz el recorrido como un usuario nuevo:
- Instala o reinicia la app.
- Abre por primera vez.
- Completa el onboarding.
- Responde a la personalización.
- Cierra o acepta la oferta premium.
- Llega a la pantalla principal.
- Realiza la primera acción.
- Consulta el resultado.
- Guarda algo.
- Cierra y vuelve a abrir.
Comprueba si:
- hay algún punto confuso
- faltan botones
- aparecen errores
- se pierden datos
- hay textos poco claros
- la pantalla de pago resulta comprensible
- el usuario puede volver atrás
- la acción principal se ve rápido
La experiencia completa importa más que una pantalla bonita.
Pide a otra persona que pruebe la app
Cuando llevas mucho tiempo trabajando en una app, dejas de ver algunos problemas.
Tú ya sabes dónde está todo.
Por eso, pide a una persona que no conozca el proyecto que la pruebe.
No le expliques qué hacer.
Observa:
- dónde pulsa
- dónde duda
- qué no entiende
- qué intenta hacer
- qué pregunta
- en qué momento abandona
- qué le parece de pago
Después haz preguntas sencillas:
- ¿Para qué crees que sirve?
- ¿Qué harías primero?
- ¿Qué parte te ha confundido?
- ¿Pagarías por alguna función?
- ¿Qué cambiarías?
Una sola prueba puede descubrir fallos que no habías visto.
Cómo puede ayudarte ChatGPT
Puedes usar ChatGPT para revisar el recorrido de usuario antes de programarlo.
Prompt para diseñar el onboarding
“Estoy creando una app para [tipo de usuario] que sirve para [función]. Propón un onboarding de máximo tres pantallas. Cada una debe tener un título corto, una frase sencilla y un beneficio claro. Evita promesas exageradas.”
Prompt para ordenar la pantalla principal
“Mi app permite [funciones]. Ayúdame a organizar la pantalla principal para que la acción más importante sea evidente. Soy principiante y quiero una estructura sencilla para SwiftUI.”
Prompt para revisar la experiencia
“Este es el recorrido de mi app: [describir pasos]. Analiza dónde podría confundirse el usuario, qué pasos sobran y cómo hacer que consiga un primer resultado más rápido.”
Prompt para mejorar mensajes
“Escribe mensajes claros para estos casos: lista vacía, error de conexión, resultado guardado, límite gratuito alcanzado y compra restaurada. El tono debe ser cercano y breve.”
ChatGPT puede ayudarte a ordenar la experiencia, pero la prueba real será utilizar la app.

Ejemplo completo: app para controlar gastos
Veamos un recorrido inicial sencillo.
Pantalla de lanzamiento
Logotipo y nombre de la app.
Onboarding
Controla tus gastos fácilmente
Registra lo que gastas y consulta tu resumen mensual.
Detecta dónde se va tu dinero
Organiza los gastos por categorías sencillas.
Avanza hacia tus objetivos
Marca una cantidad de ahorro y revisa tu progreso.
Personalización inicial
Pregunta:
¿Cuál es tu objetivo principal?
- ahorrar
- controlar gastos
- organizar cuentas
Pantalla principal
- total gastado este mes
- objetivo de ahorro
- últimos movimientos
- botón grande “Añadir gasto”
Primera acción
El usuario añade un gasto.
Confirmación
Gasto guardado
Tu resumen mensual se ha actualizado.
Función premium
Al intentar ver estadísticas completas:
Comprende mejor tus gastos
Desbloquea gráficos, categorías ilimitadas y exportación.
Este recorrido es fácil de entender y tiene una progresión lógica.
Otro ejemplo: generador de ideas con IA
Pantalla de lanzamiento
Nombre y logotipo.
Bienvenida
Crea ideas para tus redes en pocos segundos
Personalización
- tipo de negocio
- objetivo del contenido
- red social
Pantalla principal
- selecciones actuales
- breve campo de texto opcional
- botón “Generar ideas”
Primera experiencia
Se muestran tres ideas gratuitas.
Resultado
Cada idea tiene:
- título
- resumen
- guardar
- copiar
Oferta premium
Al querer generar más:
Sigue creando sin quedarte sin ideas
Desbloquea más generaciones, historial y estilos de contenido.
La monetización aparece después de que el usuario ya haya visto un resultado.
Errores comunes en la experiencia inicial
El primer error es hacer un onboarding demasiado largo.
El usuario quiere llegar a la app.
El segundo es pedir datos innecesarios.
Solicita solo lo que realmente usarás.
El tercero es presentar una pantalla principal saturada.
Debe destacar una acción.
El cuarto es pedir permisos sin explicar por qué.
Da contexto antes.
El quinto es mostrar errores técnicos.
Habla en lenguaje normal.
El sexto es no diseñar los estados vacíos.
Una pantalla sin contenido debe indicar qué hacer.
El séptimo es bloquear al usuario en una oferta de pago.
La experiencia debe ser transparente.
El octavo es no probar el recorrido desde cero.
Lo que funciona en una pantalla aislada puede fallar al conectarlo todo.

Ejercicio práctico de este capítulo
Dibuja el recorrido inicial de tu app en una hoja.
Incluye:
- Pantalla de lanzamiento.
- Onboarding.
- Personalización, si hace falta.
- Posible pantalla premium.
- Pantalla principal.
- Primera acción.
- Resultado.
- Mensaje de confirmación.
- Acceso a ajustes.
Después responde:
- ¿En qué momento entiende el usuario el beneficio?
- ¿Cuántos pasos necesita para conseguir un resultado?
- ¿Qué información estoy pidiendo y para qué?
- ¿Cuál es la acción principal?
- ¿Qué ocurre si todavía no hay contenido?
- ¿Cómo puede volver atrás?
- ¿Cuándo se presenta premium?
- ¿Qué parte puedo eliminar o simplificar?
El objetivo es reducir fricción.
Cada paso debe justificar su presencia.
El onboarding presenta el valor de la app, la pantalla principal muestra qué hacer y la experiencia de usuario conecta todas las partes de forma sencilla.
No necesitas muchas pantallas. Necesitas un recorrido claro.
Explica beneficios, pide pocos datos, muestra una acción principal, responde a cada interacción y evita bloquear o confundir al usuario.
Una buena experiencia consigue que la persona entienda la app, obtenga un primer resultado y tenga motivos para volver.
👉 En el siguiente capítulo veremos monetización: suscripciones, compras internas y anuncios, para decidir cómo puede generar ingresos la app sin destruir la experiencia.


