Cómo trabajar de encofrador

Cómo trabajar de encofrador

El trabajo de encofrador es uno de los oficios más importantes dentro del sector de la construcción, especialmente en obras relacionadas con edificios, puentes, estructuras de hormigón y grandes infraestructuras.

Estos profesionales se encargan de preparar moldes y estructuras temporales que permiten dar forma al hormigón durante las obras. Aunque muchas personas no conocen bien esta profesión, el trabajo del encofrador es fundamental para que numerosas construcciones puedan realizarse correctamente y con seguridad.

Además, se trata de un oficio que suele tener demanda en el sector de la construcción y que puede aprenderse sin necesidad de estudios universitarios.

En esta guía explicamos:

  • en qué consiste el trabajo de encofrador,
  • qué formación puede ser útil,
  • qué habilidades se necesitan,
  • y cómo empezar en el sector.

El encofrador trabaja preparando moldes y estructuras temporales donde posteriormente se vierte el hormigón para crear elementos de construcción.

Estos moldes, conocidos como encofrados, sirven para dar forma al hormigón hasta que se endurece correctamente. Una vez el material ha fraguado, el encofrador desmonta la estructura para continuar con el proceso de construcción.

Aunque desde fuera pueda parecer un trabajo sencillo, en realidad requiere bastante precisión y coordinación dentro de la obra.

Entre las tareas habituales de un encofrador pueden encontrarse:

  • montaje de encofrados,
  • colocación de estructuras,
  • preparación de moldes,
  • revisión de medidas y niveles,
  • colocación de paneles y soportes,
  • y desmontaje de estructuras una vez endurecido el hormigón.

Dependiendo del tipo de proyecto, el trabajo puede realizarse en:

  • edificios residenciales,
  • obras públicas,
  • puentes,
  • túneles,
  • naves industriales,
  • o grandes infraestructuras.

En proyectos grandes, los encofradores suelen trabajar junto a ferrallistas, albañiles, gruistas y otros profesionales de la construcción.

Cuánto gana un encofrador

No existe un único camino obligatorio para convertirse en encofrador, pero sí hay formaciones que pueden ayudar bastante a encontrar trabajo y desenvolverse mejor dentro de la obra.

Muchos profesionales comienzan aprendiendo directamente trabajando como ayudantes en empresas constructoras. Aun así, cada vez se valora más contar con cierta formación relacionada con:

  • construcción,
  • prevención de riesgos laborales,
  • herramientas de obra,
  • o interpretación básica de planos y medidas.

Uno de los cursos más importantes suele ser el relacionado con seguridad y prevención de riesgos en construcción, ya que trabajar en obra implica ciertos riesgos y las empresas suelen exigir formación mínima en este ámbito.

También existen:

  • cursos de albañilería,
  • formación en estructuras,
  • certificados relacionados con construcción,
  • y programas de formación práctica para oficios.

En algunos casos, la experiencia práctica puede llegar a ser incluso más valorada que los estudios teóricos, especialmente en trabajos manuales y técnicos como este.


El trabajo de encofrador requiere varias habilidades prácticas y físicas que resultan importantes en el día a día.

Una de las principales es la capacidad para realizar trabajo manual y físico. Muchas tareas implican mover materiales, manipular herramientas y trabajar durante horas en obra.

También suele ser importante:

  • tener precisión,
  • comprender medidas y niveles,
  • trabajar bien en equipo,
  • y seguir instrucciones técnicas.

Además, el manejo correcto de herramientas y materiales es fundamental para trabajar con seguridad y evitar errores en la estructura.

Aunque no hace falta ser ingeniero ni tener conocimientos avanzados de construcción, sí resulta útil desarrollar cierta capacidad para interpretar indicaciones técnicas y trabajar con orden y atención al detalle.

Dónde trabajan los encofradores

No siempre es imprescindible tener experiencia previa para empezar.

De hecho, muchas personas comienzan en el sector trabajando como:

  • ayudantes,
  • peones de construcción,
  • o asistentes de encofrado.

En estos primeros puestos suelen aprender observando a trabajadores más experimentados y participando progresivamente en tareas más complejas.

Eso sí, la experiencia práctica es muy importante en este oficio. Muchas habilidades relacionadas con:

  • montaje,
  • medición,
  • seguridad,
  • o manipulación de estructuras,

se aprenden realmente trabajando en obra.

Por eso, empezar en proyectos pequeños o como ayudante suele ser una forma habitual de entrar en el sector.


Los encofradores pueden trabajar en distintos tipos de empresas y proyectos relacionados con construcción y obra civil.

Las opciones más habituales incluyen:

  • empresas constructoras,
  • promotoras,
  • obras públicas,
  • infraestructuras,
  • edificación residencial,
  • y proyectos industriales.

También pueden participar en obras relacionadas con:

  • carreteras,
  • puentes,
  • túneles,
  • presas,
  • o estructuras de hormigón de gran tamaño.

En épocas de alta actividad en construcción, suele existir bastante demanda de profesionales con experiencia en encofrado, especialmente en grandes proyectos de infraestructura.


El salario de un encofrador puede variar bastante dependiendo de aspectos como:

  • experiencia,
  • empresa,
  • tipo de obra,
  • ubicación,
  • o disponibilidad para desplazamientos.

Los profesionales con experiencia en grandes proyectos o infraestructuras importantes suelen acceder a mejores condiciones económicas que quienes empiezan en obras pequeñas.

También pueden influir factores como:

  • horas extra,
  • trabajo en distintas ciudades,
  • especialización,
  • o convenios de construcción aplicables.

Como ocurre en muchos oficios relacionados con obra y construcción, la experiencia práctica suele marcar bastante la diferencia en salario y estabilidad laboral.

En qué consiste el trabajo de un encofrador

Uno de los principales puntos positivos del trabajo de encofrador es que se trata de un oficio bastante práctico y especializado dentro del sector de la construcción.

Además, muchas personas valoran que se puede aprender relativamente rápido trabajando directamente en obra y ganando experiencia progresivamente.

Entre las ventajas más habituales destacan:

  • demanda relativamente estable en construcción,
  • aprendizaje práctico,
  • posibilidad de especialización,
  • trabajo dinámico,
  • y oportunidades en grandes proyectos.

También puede ser una buena opción para personas que prefieren trabajos manuales y activos frente a empleos de oficina.


Aunque puede ser una profesión interesante, también es importante conocer algunos aspectos menos cómodos del trabajo.

Por ejemplo, el encofrado suele implicar:

  • esfuerzo físico,
  • trabajo al aire libre,
  • manipulación de materiales pesados,
  • y exposición a distintas condiciones climáticas.

Además, la seguridad laboral es especialmente importante en construcción, por lo que resulta fundamental trabajar correctamente y utilizar adecuadamente las medidas de protección.

Dependiendo de la obra, también pueden existir:

  • horarios intensos,
  • desplazamientos,
  • o trabajos en altura.

Por eso, suele ser un oficio adecuado para personas acostumbradas a trabajos físicos y entornos de construcción.


Muchas personas que empiezan en este sector suelen seguir un proceso parecido.

1️⃣ Aprender conceptos básicos de construcción

Antes de entrar en obra conviene familiarizarse con:

  • herramientas básicas,
  • materiales,
  • seguridad laboral,
  • y conceptos simples de construcción.

Esto ayuda bastante durante los primeros trabajos.


2️⃣ Realizar cursos de prevención de riesgos

La formación en seguridad suele ser prácticamente imprescindible para trabajar en construcción.

Muchas empresas exigen cursos relacionados con:

  • prevención de riesgos,
  • seguridad en obra,
  • y uso de equipos de protección.

3️⃣ Buscar puestos de ayudante en obra

Una forma muy habitual de empezar es trabajar como ayudante o peón de construcción para aprender junto a profesionales con experiencia.

En esta fase se adquieren muchos conocimientos prácticos fundamentales.


4️⃣ Ganar experiencia práctica

Con el tiempo, la experiencia en obras reales permite asumir tareas más técnicas y especializarse progresivamente dentro del sector.

Muchos encofradores mejoran sus oportunidades laborales precisamente gracias a la experiencia acumulada en distintos proyectos.


Uno de los errores más habituales es infravalorar la importancia de la seguridad laboral.

Trabajar en construcción requiere seguir normas y utilizar correctamente:

  • cascos,
  • arneses,
  • herramientas,
  • y equipos de protección.

También es frecuente pensar que no hace falta aprender mediciones o conceptos básicos de estructura, cuando en realidad son aspectos muy importantes para trabajar correctamente.

Otro error habitual es creer que todo se aprende automáticamente sin formación práctica. Aunque mucha experiencia se adquiere trabajando, tener una base mínima suele ayudar bastante.


Para quienes quieran empezar en este oficio, suele ser recomendable:

  • priorizar siempre la seguridad en obra,
  • aprender a utilizar herramientas correctamente,
  • ganar experiencia progresivamente,
  • y observar a profesionales con experiencia.

También puede ser útil desarrollar hábitos de trabajo organizados y prestar atención a medidas y niveles, ya que pequeños errores pueden afectar bastante al resultado final de la estructura.

La experiencia práctica y la responsabilidad suelen marcar una gran diferencia en profesiones relacionadas con construcción.

Merece la pena trabajar de encofrador

Trabajar de encofrador puede ser una buena salida laboral para personas interesadas en construcción, estructuras y trabajos manuales.

Es un oficio bastante importante dentro de la obra y puede ofrecer oportunidades laborales relativamente estables en determinadas etapas del sector de la construcción.

Además, permite adquirir experiencia práctica y especializarse progresivamente en proyectos más técnicos o complejos.

Eso sí, también es una profesión exigente físicamente y que requiere adaptación al trabajo en obra y cumplimiento estricto de normas de seguridad.

Por eso, suele encajar mejor en personas que prefieren trabajos activos y prácticos.


Trabajar de encofrador puede ser una opción interesante para quienes buscan un oficio relacionado con la construcción y las estructuras de hormigón.

La experiencia práctica, la formación en seguridad y el aprendizaje progresivo suelen ser claves para crecer dentro del sector.

Aunque es un trabajo exigente físicamente, sigue siendo una profesión importante dentro de muchas obras y proyectos de construcción.

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