Cómo preparar un currículum

Cómo preparar un currículum

El currículum es uno de los documentos más importantes durante la búsqueda de empleo. En la mayoría de los procesos de selección es el primer contacto entre un candidato y la empresa, por lo que unos pocos minutos —o incluso unos segundos— pueden ser suficientes para causar una buena impresión o hacer que la candidatura quede descartada.

A pesar de ello, muchas personas siguen teniendo dudas sobre cómo preparar un currículum correctamente. ¿Qué información debe incluir? ¿Cuánto debe ocupar? ¿Es necesario poner fotografía? ¿Conviene utilizar siempre el mismo documento para todas las ofertas? Estas son solo algunas de las preguntas más habituales entre quienes buscan empleo por primera vez o quieren mejorar su candidatura.

La realidad es que no existe un único modelo de currículum válido para todo el mundo. Un buen CV debe adaptarse a la experiencia del candidato, al tipo de trabajo que busca y a las características de cada oferta de empleo. Un currículum pensado para un puesto de auxiliar administrativo no debería ser exactamente igual que el de un cocinero, un técnico de mantenimiento o un comercial.

Además, cada vez más empresas utilizan herramientas informáticas para gestionar las candidaturas, por lo que presentar la información de forma clara y organizada resulta más importante que nunca.

En esta guía encontrarás todo lo necesario para preparar un currículum profesional desde cero. Aprenderás qué apartados debe incluir, cómo organizar la información, qué errores conviene evitar y cómo adaptar el documento para aumentar las posibilidades de conseguir una entrevista de trabajo.

El objetivo no es únicamente crear un currículum atractivo, sino elaborar un documento que transmita de forma clara quién eres, qué sabes hacer y por qué puedes ser una buena opción para el puesto.


Un currículum, también conocido como currículum vitae (CV), es un documento que resume la trayectoria académica y profesional de una persona. Su finalidad es presentar de forma clara la información más relevante para que una empresa pueda valorar si el candidato encaja en un determinado puesto de trabajo.

Aunque su estructura puede variar ligeramente según el sector o el país, la mayoría de los currículums incluyen información como la experiencia laboral, la formación, las habilidades, los idiomas y los datos de contacto del candidato.

Lejos de ser un simple listado de estudios y trabajos anteriores, el currículum funciona como una carta de presentación profesional. Es el documento que permite a un responsable de selección hacerse una primera idea sobre el perfil del candidato antes incluso de conocerlo personalmente.

Por ese motivo, un buen currículum debe responder rápidamente a preguntas como:

  • ¿Qué experiencia tiene esta persona?
  • ¿Está preparada para el puesto?
  • ¿Qué conocimientos puede aportar?
  • ¿Qué la diferencia de otros candidatos?

En muchos procesos de selección los responsables de recursos humanos revisan decenas o incluso cientos de candidaturas para una sola vacante. Esto significa que el currículum debe ser fácil de leer, estar bien organizado y destacar la información más importante desde el primer vistazo.

También conviene recordar que el currículum no tiene como objetivo conseguir directamente un empleo. Su verdadera función es despertar el interés suficiente para que la empresa quiera conocer al candidato mediante una entrevista.

Por eso resulta tan importante dedicar tiempo a prepararlo correctamente y mantenerlo actualizado a medida que se adquieren nuevas experiencias, cursos o competencias profesionales.

Qué es un currículum

Aunque muchas personas piensan que solo existe un modelo de currículum, en realidad hay diferentes formas de organizar la información. Elegir la más adecuada dependerá principalmente de la experiencia profesional, del tipo de puesto al que se aspira y del momento de la carrera laboral en el que se encuentre cada persona.

Estos son los formatos más utilizados.

Currículum cronológico

Es el formato más habitual y también el que esperan encontrar la mayoría de las empresas.

La experiencia laboral se presenta siguiendo un orden cronológico inverso, es decir, comenzando por el empleo más reciente y continuando con los anteriores. Lo mismo suele hacerse con la formación académica.

Este modelo permite comprobar fácilmente la evolución profesional del candidato y es especialmente recomendable para quienes tienen una trayectoria relativamente estable dentro de un mismo sector.

Es una buena opción si:

  • Tienes experiencia relacionada con el puesto.
  • Has trabajado de forma continuada.
  • Quieres mostrar una evolución profesional clara.

Currículum funcional

En este caso, la experiencia no se organiza por fechas, sino por competencias, funciones o áreas de conocimiento.

El objetivo es destacar las habilidades del candidato por encima del orden cronológico de los empleos desempeñados.

Puede resultar útil para personas que cambian de sector, han tenido largos periodos sin trabajar o cuentan con experiencias muy diversas que no siguen una evolución profesional tradicional.

Sin embargo, también es un formato menos frecuente y algunas empresas prefieren los modelos cronológicos porque permiten seguir mejor la trayectoria laboral.


Currículum mixto

El currículum mixto combina características de los dos formatos anteriores.

Normalmente comienza destacando las principales competencias, habilidades o logros profesionales y, posteriormente, presenta la experiencia laboral organizada cronológicamente.

Es una alternativa interesante para candidatos con cierta experiencia que desean poner en valor conocimientos específicos sin renunciar a mostrar claramente su trayectoria profesional.


¿Cuál es el formato más recomendable?

Para la mayoría de las personas que buscan trabajo en España, el currículum cronológico inverso suele ser la opción más recomendable.

Es el formato más conocido por los departamentos de recursos humanos, facilita la lectura y permite identificar rápidamente la experiencia más reciente del candidato.

No obstante, lo realmente importante no es elegir el diseño más llamativo, sino presentar la información de forma clara, ordenada y adaptada al puesto de trabajo.

Un currículum sencillo, bien estructurado y personalizado para cada oferta suele resultar mucho más eficaz que otro con un diseño espectacular pero difícil de leer o con información poco relevante.

Consejo MicroCurros: Antes de preocuparte por el diseño del currículum, dedica tiempo a organizar bien el contenido. Un documento claro, actualizado y adaptado a la oferta de empleo suele causar una mejor impresión que uno muy llamativo pero genérico.

Tipos de currículum

Una de las dudas más frecuentes entre quienes preparan un currículum por primera vez es qué información debe aparecer y cuál es mejor dejar fuera.

El objetivo de un buen CV no es contar toda tu vida profesional, sino ofrecer a la empresa una visión clara de quién eres, qué experiencia tienes y por qué puedes encajar en el puesto.

Para conseguirlo, conviene organizar la información siguiendo una estructura lógica que facilite la lectura. La mayoría de los responsables de selección dedican muy poco tiempo a revisar cada candidatura, por lo que un documento ordenado y fácil de consultar juega a tu favor.

A continuación veremos cuáles son los apartados más importantes.

Datos personales

El primer apartado debe incluir únicamente la información necesaria para que la empresa pueda identificarte y ponerse en contacto contigo.

Normalmente bastará con indicar:

  • Nombre y apellidos.
  • Número de teléfono.
  • Correo electrónico profesional.
  • Ciudad o provincia de residencia.

En algunos casos también puede resultar útil añadir el enlace a un perfil profesional de LinkedIn o a un portfolio personal, especialmente en profesiones relacionadas con el diseño, la informática, el marketing o la comunicación.

Por el contrario, hoy en día no suele ser necesario incluir datos como la dirección completa del domicilio, el estado civil, el número de hijos o el DNI, salvo que la empresa los solicite expresamente durante el proceso de selección.

El correo electrónico merece una mención especial. Utilizar direcciones poco profesionales puede transmitir una imagen negativa desde el primer momento. Lo recomendable es utilizar una dirección sencilla basada en tu nombre y apellidos.

Por ejemplo:

Correcto

juan.garcia@email.com

Poco recomendable

juanfiestero1998@email.com

Son pequeños detalles que ayudan a transmitir una imagen más profesional.


Perfil profesional

Después de los datos personales conviene incluir un pequeño resumen sobre quién eres profesionalmente.

Este apartado recibe diferentes nombres, como Perfil profesional, Resumen profesional o Sobre mí, pero su objetivo siempre es el mismo: ofrecer una visión rápida del candidato antes de que la empresa empiece a leer el resto del currículum.

No debería ocupar más de cuatro o cinco líneas.

En lugar de escribir frases genéricas como:

«Soy una persona responsable y trabajadora.»

Es mucho más útil explicar qué puedes aportar.

Por ejemplo:

Auxiliar administrativo con experiencia en atención al cliente y gestión documental. Acostumbrado a trabajar con herramientas ofimáticas y a organizar tareas administrativas en entornos dinámicos. Interesado en seguir desarrollando mi carrera dentro del sector administrativo.

Si todavía no tienes experiencia laboral, puedes centrar este apartado en tu formación, tus intereses profesionales y las habilidades que deseas aportar.

Lo importante es que el perfil profesional esté adaptado al puesto al que envías el currículum. Un mismo candidato puede redactar versiones ligeramente diferentes según el tipo de empleo que esté buscando.

Consejo MicroCurros: Evita copiar perfiles profesionales encontrados en internet. Las empresas leen cientos de currículums y suelen detectar fácilmente las descripciones demasiado genéricas.


Experiencia laboral

La experiencia suele ser el apartado que primero revisan muchas empresas.

Por ese motivo conviene presentarla de forma clara y siguiendo un orden cronológico inverso, comenzando por el empleo más reciente.

Para cada puesto es recomendable indicar:

  • Nombre de la empresa.
  • Cargo desempeñado.
  • Fechas de inicio y finalización.
  • Funciones principales.
  • Algún logro relevante, cuando sea posible.

No basta con escribir únicamente el nombre del puesto.

Por ejemplo, en lugar de poner:

Auxiliar administrativo (2023-2025)

Resulta mucho más útil desarrollar brevemente las funciones realizadas:

Auxiliar administrativo – Empresa XYZ (2023-2025)

Gestión documental, atención telefónica, elaboración de facturas, archivo de expedientes y coordinación de citas con clientes.

Siempre que sea posible, intenta aportar datos concretos.

Por ejemplo:

  • Gestión diaria de una cartera de más de 200 clientes.
  • Elaboración de aproximadamente 50 facturas semanales.
  • Coordinación administrativa de un equipo de diez personas.

Estos pequeños detalles ayudan a que el responsable de selección comprenda mejor el alcance de tu trabajo.

Si has tenido varios empleos similares, procura evitar repetir exactamente las mismas funciones en todos ellos. Destaca aquello que hacía diferente cada puesto.


Formación académica

En este apartado deben aparecer los estudios más relevantes relacionados con tu perfil profesional.

Lo habitual es indicar:

  • Titulación obtenida.
  • Centro educativo.
  • Año de finalización o periodo de realización.

Por ejemplo:

Técnico en Gestión Administrativa

IES Miguel Hernández (2022)

Si cuentas con estudios universitarios o de Formación Profesional, normalmente no es necesario incluir la Educación Secundaria Obligatoria, salvo que sea tu nivel máximo de estudios.

También conviene incorporar cursos recientes que aporten valor al puesto, especialmente si están relacionados con las funciones que vas a desempeñar.

No es necesario incluir todos los cursos realizados a lo largo de tu vida. Es preferible seleccionar aquellos que realmente puedan resultar interesantes para la empresa.


Habilidades

Las habilidades permiten complementar la información sobre tu experiencia y tu formación.

Lo recomendable es diferenciar entre habilidades técnicas y habilidades personales.

Entre las habilidades técnicas pueden encontrarse:

  • Microsoft Word.
  • Excel.
  • Google Workspace.
  • Programas de facturación.
  • CRM.
  • Idiomas.
  • Herramientas específicas del sector.

Por otro lado, las habilidades personales hacen referencia a competencias como:

  • Organización.
  • Trabajo en equipo.
  • Atención al cliente.
  • Resolución de problemas.
  • Gestión del tiempo.
  • Capacidad de aprendizaje.

No conviene elaborar listas interminables de habilidades.

Es mucho más útil seleccionar aquellas que realmente estén relacionadas con el puesto y que puedas demostrar mediante tu experiencia.


Información adicional

El último apartado puede utilizarse para incluir información complementaria que resulte útil para determinadas ofertas de trabajo.

Por ejemplo:

  • Permiso de conducir.
  • Vehículo propio.
  • Disponibilidad para viajar.
  • Disponibilidad para incorporación inmediata.
  • Movilidad geográfica.
  • Disponibilidad para trabajar por turnos.

No todos los candidatos necesitan este apartado, pero puede marcar la diferencia cuando la empresa busca perfiles con determinadas condiciones de disponibilidad.

También es un buen lugar para indicar certificaciones profesionales, habilitaciones o acreditaciones específicas cuando todavía no hayan aparecido en otros apartados del currículum.


Consejo MicroCurros: Antes de enviar tu currículum, pregúntate si cada apartado aporta información útil para el puesto al que optas. Si un dato no ayuda a demostrar que eres un buen candidato, probablemente no sea necesario incluirlo.

Cómo hacer un currículum si no tienes experiencia

Uno de los mayores temores de quienes buscan su primer empleo es pensar que no pueden hacer un buen currículum porque todavía no han trabajado. Sin embargo, todas las personas han tenido que empezar en algún momento y muchas empresas están acostumbradas a contratar candidatos sin experiencia previa.

La clave está en centrar el currículum en aquello que sí puedes aportar, en lugar de preocuparte únicamente por lo que todavía no has conseguido.

Si eres estudiante, acabas de terminar una Formación Profesional o un grado universitario, o quieres acceder por primera vez al mercado laboral, existen muchos elementos que pueden ayudarte a construir un perfil atractivo.

Por ejemplo, puedes destacar:

  • Estudios recientes relacionados con el puesto.
  • Prácticas realizadas durante la formación.
  • Cursos especializados.
  • Certificados profesionales.
  • Idiomas.
  • Competencias digitales.
  • Voluntariado.
  • Proyectos personales.
  • Participación en asociaciones o actividades organizativas.

Todos estos aspectos pueden demostrar iniciativa, capacidad de aprendizaje y motivación, tres cualidades muy valoradas por muchas empresas.

Imagina el caso de una persona que acaba de finalizar un ciclo de Gestión Administrativa y busca su primer empleo como auxiliar administrativo. Aunque nunca haya trabajado en una oficina, sí puede destacar:

  • Las prácticas realizadas durante la FP.
  • Su manejo de Word, Excel y hojas de cálculo.
  • Sus conocimientos de atención al cliente.
  • Su capacidad para organizar documentación.
  • Su rapidez utilizando el ordenador.

Del mismo modo, alguien que busca trabajo como cocinero puede explicar las prácticas realizadas durante su formación, mientras que un futuro soldador puede poner en valor los proyectos desarrollados durante sus cursos de formación.

En estos casos, el apartado de formación adquiere un mayor protagonismo que la experiencia laboral.

También conviene redactar un perfil profesional que transmita ganas de aprender y de desarrollarse dentro del sector elegido.

Por ejemplo:

Técnico en Gestión Administrativa con formación reciente y conocimientos de herramientas ofimáticas. Persona organizada, con facilidad para el aprendizaje y motivada para incorporarse a un departamento administrativo donde desarrollar mi carrera profesional.

Este tipo de descripción suele resultar mucho más útil que limitarse a escribir que se busca «una oportunidad laboral».

Consejo MicroCurros: No tengas miedo a reconocer que buscas tu primer empleo. Muchas empresas ofrecen puestos junior precisamente para incorporar personas con ganas de aprender.


Uno de los errores más habituales consiste en preparar un único currículum y enviarlo exactamente igual a todas las empresas.

Aunque pueda parecer una forma de ahorrar tiempo, suele reducir considerablemente las posibilidades de conseguir una entrevista.

Cada oferta de empleo busca unas competencias diferentes. Incluso dos empresas que buscan un mismo perfil profesional pueden valorar aspectos distintos.

Por ejemplo, una oferta para auxiliar administrativo puede dar mucha importancia a la atención telefónica, mientras que otra busca sobre todo conocimientos de facturación o de hojas de cálculo.

Por eso resulta recomendable dedicar unos minutos a adaptar el currículum antes de enviarlo.

No se trata de inventar experiencia ni de modificar datos importantes, sino de reorganizar la información para destacar aquello que resulta más relevante para ese puesto concreto.

Antes de enviar el currículum conviene leer detenidamente la oferta y hacerse algunas preguntas:

  • ¿Qué experiencia solicita la empresa?
  • ¿Qué conocimientos aparecen repetidos?
  • ¿Qué habilidades parecen más importantes?
  • ¿Qué funciones realizaré si consigo el puesto?

Una vez identificados esos aspectos, puedes realizar pequeños cambios.

Por ejemplo:

  • Modificar el perfil profesional.
  • Cambiar el orden de algunas habilidades.
  • Destacar una experiencia relacionada.
  • Añadir un curso relevante.
  • Eliminar información poco útil para esa candidatura.

Supongamos que has trabajado tanto en atención al cliente como en tareas administrativas.

Si envías el currículum a una asesoría, probablemente interese destacar primero tu experiencia administrativa.

En cambio, si optas a un puesto de recepcionista, quizá sea preferible dar mayor protagonismo a la atención al público.

Son pequeños ajustes que ayudan a que la empresa identifique rápidamente que tu perfil encaja con sus necesidades.

Cómo adaptar el currículum a cada oferta de trabajo

Además de personalizar el currículum para cada oferta concreta, también conviene adaptarlo al sector profesional al que te diriges.

No todos los responsables de selección buscan la misma información.

Oficios

En profesiones como electricista, soldador, fontanero, albañil, escayolista o técnico de mantenimiento suele valorarse especialmente la experiencia práctica.

Conviene destacar:

  • Trabajos realizados.
  • Formación técnica.
  • Cursos de prevención de riesgos laborales.
  • Manejo de herramientas.
  • Certificaciones profesionales.

Si has participado en obras importantes o proyectos de cierta complejidad, merece la pena mencionarlo brevemente.


Administración

En puestos administrativos las empresas suelen fijarse mucho en la organización y en el dominio de herramientas informáticas.

Resulta recomendable destacar:

  • Microsoft Office.
  • Excel.
  • Programas de gestión.
  • Facturación.
  • Atención telefónica.
  • Gestión documental.
  • Organización de agendas.
  • Archivo.

También es interesante mencionar la rapidez en el manejo del ordenador cuando sea una fortaleza.


Sanidad

En profesiones relacionadas con el ámbito sanitario suele tener mucha importancia la formación específica y la capacidad para trabajar con personas.

Es recomendable destacar:

  • Titulaciones sanitarias.
  • Prácticas.
  • Experiencia con pacientes.
  • Trabajo en equipo.
  • Empatía.
  • Responsabilidad.
  • Formación continua.

Cuando existan cursos específicos relacionados con el puesto, también conviene incorporarlos.


Hostelería

En este sector las empresas suelen valorar especialmente la experiencia práctica y la capacidad para trabajar en momentos de gran actividad.

Puede resultar útil destacar:

  • Atención al cliente.
  • Servicio en sala.
  • Preparación de alimentos.
  • Organización.
  • Trabajo bajo presión.
  • Disponibilidad horaria.
  • Idiomas, especialmente en zonas turísticas.

La actitud y la capacidad para integrarse rápidamente en un equipo también suelen ser aspectos muy apreciados.


Atención al cliente y ventas

Si buscas empleo en comercios, tiendas, recepción o departamentos comerciales, conviene poner el foco en las habilidades comunicativas.

Entre los aspectos más interesantes se encuentran:

  • Atención al público.
  • Resolución de incidencias.
  • Gestión de reclamaciones.
  • Venta directa.
  • Fidelización de clientes.
  • Organización.
  • Comunicación.

Cuando sea posible, resulta positivo incluir pequeños logros relacionados con ventas, satisfacción del cliente o consecución de objetivos.


Como puedes comprobar, un mismo candidato puede presentar versiones ligeramente distintas de su currículum dependiendo del puesto al que aspire.

No significa tener varios currículums completamente diferentes, sino adaptar algunos apartados para que la empresa identifique rápidamente que tu perfil encaja con la vacante.

Consejo MicroCurros: Dedicar diez minutos a personalizar el currículum antes de enviarlo suele ser una inversión mucho más rentable que enviar el mismo documento a veinte empresas sin realizar ningún cambio.

Qué poner y qué no poner en un currículum

En los últimos años muchas empresas han incorporado programas informáticos para gestionar los procesos de selección. Estas herramientas ayudan a organizar las candidaturas y, en algunos casos, permiten localizar currículums que contienen determinadas palabras relacionadas con el puesto ofertado.

Por este motivo, adaptar el currículum a la oferta de empleo también puede ayudar a que la empresa identifique más fácilmente que tu perfil se ajusta a lo que está buscando.

No se trata de llenar el documento de palabras repetidas ni de intentar engañar al sistema, sino de utilizar la misma terminología que aparece en la oferta cuando realmente describa tu experiencia o tus conocimientos.

Por ejemplo, si una empresa busca un auxiliar administrativo con experiencia en facturación, atención telefónica y Microsoft Excel, resulta lógico que esos conceptos aparezcan en tu currículum si realmente forman parte de tu trayectoria profesional.

Lo mismo ocurre en otros sectores.

Una oferta para un técnico de mantenimiento puede mencionar términos como mantenimiento preventivo, diagnóstico de averías o maquinaria industrial. Si has realizado esas funciones, conviene describirlas utilizando una terminología similar.

Las palabras clave ayudan tanto a los programas de selección como a las personas que revisan los currículums, ya que facilitan localizar rápidamente la información más relevante.

Eso sí, nunca conviene incluir conocimientos o experiencias que no sean reales únicamente porque aparezcan en la oferta. Un currículum debe reflejar siempre información veraz.

Consejo MicroCurros: Antes de enviar tu currículum, vuelve a leer la oferta de empleo y comprueba si el documento refleja claramente las competencias que la empresa considera más importantes.


Saber qué información incluir es importante, pero también lo es evitar datos innecesarios que puedan distraer al responsable de selección.

En general, un buen currículum debe centrarse en aquellos aspectos que ayudan a demostrar que eres un candidato adecuado para el puesto.

Conviene incluir

Siempre que sean relevantes para la oferta, suele ser recomendable incorporar información como:

  • Experiencia laboral relacionada con el puesto.
  • Formación académica y cursos recientes.
  • Certificaciones profesionales.
  • Idiomas.
  • Competencias digitales.
  • Logros o responsabilidades destacadas.
  • Disponibilidad cuando sea importante para el puesto.

Cada apartado debe aportar información útil y ayudar a comprender mejor tu perfil profesional.

Conviene evitar

Por el contrario, existen algunos datos que normalmente no aportan valor y que incluso pueden perjudicar la candidatura si ocupan espacio innecesariamente.

Por ejemplo:

  • Información personal irrelevante.
  • Aficiones que no tengan relación con el puesto.
  • Experiencias laborales muy antiguas que ya no aportan valor.
  • Cursos sin relación con el empleo solicitado.
  • Descripciones excesivamente largas.
  • Exageraciones sobre conocimientos o experiencia.
  • Faltas de ortografía o errores de formato.

También conviene evitar frases genéricas que aparecen en muchos currículums y que apenas ofrecen información útil.

Expresiones como:

  • «Persona trabajadora.»
  • «Responsable.»
  • «Con ganas de aprender.»

Pueden resultar más convincentes si se apoyan con ejemplos reales de la experiencia profesional o de la formación recibida.

Cuánto debe ocupar un currículum

Otra duda muy frecuente es la longitud ideal de un currículum.

La respuesta depende principalmente de la experiencia profesional del candidato, aunque existe una recomendación que suele funcionar en la mayoría de los casos.

Siempre que sea posible, intenta que el currículum ocupe una sola página.

Este formato facilita la lectura y obliga a seleccionar únicamente la información realmente importante.

Sin embargo, cuando una persona cuenta con una trayectoria profesional amplia o con una elevada especialización, utilizar dos páginas puede resultar perfectamente razonable.

Lo importante no es alcanzar un número concreto de páginas, sino evitar tanto la falta de información como el exceso de contenido.

Un currículum demasiado corto puede dejar dudas sobre la experiencia del candidato, mientras que uno excesivamente largo puede dificultar que la empresa encuentre rápidamente los datos más relevantes.

Antes de añadir un nuevo apartado, pregúntate si realmente aporta información útil para el puesto al que optas.

En muchas ocasiones, eliminar información poco relevante mejora considerablemente el resultado final.


El diseño debe ayudar a leer el currículum, no convertirse en el protagonista.

Algunas personas dedican mucho tiempo a buscar plantillas llamativas, colores intensos o diseños muy originales pensando que así llamarán más la atención.

Sin embargo, en la mayoría de los procesos de selección ocurre justo lo contrario.

Los responsables de recursos humanos suelen preferir documentos limpios, ordenados y fáciles de revisar.

Para conseguirlo conviene seguir algunas recomendaciones sencillas:

  • Utilizar una tipografía clara y fácil de leer.
  • Mantener un tamaño de letra adecuado.
  • Dejar espacios entre apartados.
  • Utilizar títulos bien diferenciados.
  • Mantener el mismo estilo en todo el documento.
  • Evitar colores llamativos o decoraciones innecesarias.

También es recomendable mantener márgenes adecuados y no saturar la página con demasiado texto.

Un documento visualmente limpio transmite una sensación de orden y profesionalidad.

Además, facilita que el responsable de selección encuentre rápidamente la información que necesita.


Esta es una de las preguntas que más se repiten entre quienes preparan un currículum.

La respuesta es que no siempre es obligatorio incluir una fotografía.

En España sigue siendo relativamente habitual encontrar currículums con fotografía, especialmente en determinados sectores relacionados con la atención al público, la hostelería o la administración.

Sin embargo, muchas empresas no la consideran imprescindible y, en algunos procesos de selección, incluso prefieren valorar primero la experiencia y las competencias del candidato.

Por tanto, incluir una fotografía dependerá del tipo de puesto, de las costumbres del sector y, en última instancia, de la decisión personal de cada candidato.

Si decides incorporarla, procura que sea una imagen reciente y profesional.

No hace falta acudir a un estudio fotográfico, pero sí conviene evitar fotografías recortadas de vacaciones, imágenes de baja calidad, selfies o fotografías con fondos poco apropiados.

Una fotografía sencilla, con buena iluminación, ropa adecuada y un fondo neutro suele transmitir una imagen mucho más profesional.

Lo importante es recordar que la fotografía nunca sustituye a un buen contenido. Un currículum bien organizado y adaptado a la oferta tendrá mucho más peso que cualquier imagen.

Consejo MicroCurros: Si dudas sobre incluir o no fotografía, investiga cómo suelen presentar el currículum los profesionales del sector al que quieres acceder. Adaptarte a las costumbres de esa profesión suele ser una buena estrategia.


Preparar un buen currículum es solo uno de los pasos para encontrar trabajo. Si quieres seguir mejorando tu candidatura, estos recursos de MicroCurros pueden ayudarte a completar el proceso.

Generador de currículum

Si prefieres crear tu currículum de forma guiada, puedes utilizar nuestro Generador de currículum, que te ayuda a organizar la información y elaborar un CV claro y profesional.


Generador de carta de presentación

Muchas empresas valoran positivamente que el currículum vaya acompañado de una carta de presentación adaptada a la oferta. En esta herramienta podrás crear una carta personalizada en pocos minutos.


Generador de emails profesionales

Enviar un buen currículum también implica escribir un correo electrónico adecuado. Nuestro generador te ayuda a redactar mensajes claros, profesionales y adaptados a distintos procesos de selección.


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